Los textos escolares o libros de texto no sólo son ayudas técnicas orientadas a facilitar la intervención pedagógica del profesorado y el aprendizaje escolar de los educandos y educandas en las aulas.
Textos escolares: ¿de quién es el conocimiento que tiene más valor?
Son también la expresión de una determinada selección escolar y social de los saberes culturales, de una manera determinada de entender la enseñanza y el aprendizaje en las aulas. Los libros de texto son una estrategia nada inocente en la transmisión escolar del conocimiento legítimo, es decir, una cantidad de saberes culturales, destrezas y valores que en una sociedad concreta se considera que los educandos y educandas han de adquirir y dominar si desea aprobar y, en consecuencia, evitar con éxito el fracaso escolar.
En ese marco, es pertinente preguntarnos, ¿de qué forma están representados las etnias y grupos y saberes culturales minoritarios y minimizados del país? ¿Cuál es la lógica curricular vigente? ¿Cuál es la ideología de las concepciones pedagógicas y educativas que subyacen a la representación de los indígenas en los textos escritos y las imágenes que se acompañan en estos textos escritos y las imágenes que se acompañan en estos textos? ¿Cómo están representados los aymaras, quechuas, y culturas amazónicas?
Me refiero a los textos escolares oficiales elaborados por el Ministerio de Educación (2005) “Ciencias Sociales 1”, “Ciencias Sociales 2” y “Enfoques 3” de las editoriales Santillana y Norma, respectivamente, distribuidos a todos los escolares del nivel básico o secundario en todo el país. Los mismos que sirven de instrumento de consulta y reflexión en los procesos de enseñanza y de aprendizaje del área de ciencias sociales, tanto en el medio rural como en el urbano. Los textos escolares en mención corresponden a un tratamiento curricular intencional y deseado por parte del Estado peruano para las futuras generaciones de estudiantes y entre ellos habitantes originarios peruanos. No me refiero a la Historia, historiadores y los mecanismos que hacen posible la producción del discurso histórico o la escritura de la historia, sino, precisamente de su divulgación o empleo de esas producciones en la formación o información a los escolares del nivel secundario, por lo tanto, se trata de discursos académico-científicos de divulgación en realidades escolares. |